La Maldición de los Box Jumps: Salva tu Tendón de Aquiles

En esta ocasión pretendo compartirte una práctica que mejorará tu movilidad, te fortalecerá y te preparará para ese WOD que hace uso de las temibles cajitas. Empezaré contándote por qué nuestras costumbres de hoy en día, nos hacen degradar las habilidades para usar nuestros resortes naturales y qué podemos hacer al respecto.

La mayoría de los zapatos que usamos actualmente, tienen un diferencial de altura entre la punta y el talón que varía desde algunos milímetros para los tenis minimalistas, hasta algunos centímetros para los zapatos de tipo tacón. Probablemente en tu caso, la mayor parte del día debido a tu actividad laboral uses diariamente zapatos o tacones, los cuales al tener un diferencial de altura, provocan que los músculos de la pantorrilla y el tendón de Aquiles estén en compresión y acortamiento todo el tiempo. Este estilo de vida ha creado poco a poco un cambio fisiológico, producto de la capacidad de nuestro cuerpo de adaptarse. Imagina que todo el día tu tendón de Aquiles estuvo en compresión o “acortado” y en la tarde llegas al box y te encuentras con un WOD cargado de box jumps, en el que tu cuerpo extenderá al máximo uno de los tendones más fuertes y densos de tu cuerpo: el tendón de Aquiles. Si logras hacer la conexión, verás que en un periodo corto de tiempo querrás usar la máxima elasticidad de tu cuerpo, cuando durante el resto del día ha estado haciendo lo contrario.

La solución para esto no es dejar de hacer box jumps ni tampoco cambiar nuestro inventario de calzado, sino preparar adecuadamente nuestro tendón de Aquiles. Este tendón al ser muy denso, requiere de un poco más de tiempo para llevarlo a un estado óptimo de flujo sanguíneo y temperatura para soportar esfuerzos intensos. Puedes usar la siguiente analogía: no se si te has fijado cuando cae agua sobre tierra muy compacta, tarda en filtrarse un tiempo versus tierra suelta donde el agua se filtra fácilmente; el caso de la tierra compacta es tu tendón de Aquiles, que toma un poco más de tiempo para tenerlo en las condiciones óptimas.

Te sugiero entonces que por un espacio de 5 a 10 minutos saltes la cuerda sin tenis, es decir, descalzo o con calcetines según tu preferencia. Empieza lento y aumenta gradualmente, recuerda que es sólo un calentamiento; si puedes poner uno que otro double under está perfecto, como todo, sí nunca has saltado la cuerda descalzo, empieza primero por acostumbrarte. Procura mantener los pies casi juntos, los glúteos y el abdomen apretados,  ya que esto garantizará una buena postura y bajo impacto a tu espalda baja, también procura saltar usando los pies al máximo y menos flexión de rodillas; notarás que al descalzarte forzarás un poco más la extensión de pantorrillas y tendón de Aquiles. Además trata que en cada salto caigas con la bola del pie y toques ligeramente el piso con tu talón, la expresión en inglés es “heel kiss” con traducción literal “beso del talón”.

Para terminar quiero decirte que además de ser un excelente calentamiento, es una manera muy buena de fortalecer tus metatarsos, para poco a poco hacer una transición a tenis minimalistas o sin diferencial y al método POSE de CrossFit Endurance. Ahora bien, no importa si no usas tenis minimalistas, metatarsos más fuertes hacen carreras más eficientes y con menos probabilidad de lesiones. Muy comúnmente no ponemos atención a nuestros amortiguadores naturales (pies) y terminamos absorbiendo el impacto con las rodillas, así que incorpora este calentamiento cuando hagas box jumps y tal vez un par de veces más a la semana y espero pronto veas y sientas los resultados.

 

Fuente: www.rxmagazine.co

La Maldición de los Box Jumps: Salva tu Tendón de Aquiles.